Según distintas informaciones, OpenAI ha adquirido Glass Imaging, una startup de fotografía computacional cofundada por el emprendedor israelí Ziv Attar.
Según lo publicado, la operación valora Glass Imaging en más de 300 millones de dólares.
Conviene destacarlo desde el principio: en el momento de la publicación no se había encontrado un anuncio oficial de OpenAI ni de Glass Imaging que confirmara la adquisición.
Por tanto, por ahora es una operación de la que han informado los medios.
Qué hace Glass Imaging
Glass Imaging desarrolla tecnología de procesamiento de imagen basada en redes neuronales para mejorar la calidad de las fotografías de cámaras pequeñas.
La tecnología es relevante para dispositivos como teléfonos inteligentes, drones y productos vestibles, donde resulta difícil aumentar el tamaño del sensor y la óptica.
Ziv Attar y Tom Bishop fundaron la empresa en 2019.
Ambos trabajaron anteriormente en tecnologías de fotografía en Apple.
Por qué podría interesar este ámbito a OpenAI
Los sistemas de IA son cada vez más multimodales.
Ya no reciben solo texto, sino también imágenes, voz, vídeo e información del mundo físico.
A medida que las empresas de IA se interesan por productos de hardware, la capa de captación y fotografía adquiere más importancia.
Una tecnología que mejore la calidad de la información procedente de la cámara puede ser relevante incluso antes de que el modelo empiece a analizar la imagen.
Pero por ahora no hay información verificada que vincule Glass Imaging con un producto de hardware concreto de OpenAI.
La conexión israelí
Ziv Attar es un emprendedor e ingeniero israelí, graduado del Technion.
Antes de Glass Imaging trabajó en óptica y fotografía, también en Apple.
Sin embargo, Glass Imaging opera desde Estados Unidos y actualmente no hay base para presentarla como una empresa cuya actividad se concentra principalmente en Israel.
Por tanto, es sobre todo la historia de un fundador israelí dentro de una operación global.
Qué se desconoce todavía
No hay un comunicado oficial que detalle:
- El precio final de compra
- La estructura de la operación
- La fecha de cierre
- Cuántos empleados se incorporarán a OpenAI
- A qué producto se destina la tecnología
- Si la empresa seguirá operando como una unidad separada
Por eso hay que tener especial cuidado al extraer conclusiones sobre una «cámara de OpenAI» o un producto concreto que todavía no se ha anunciado.
Por qué sigue siendo una historia importante
Si la operación se ha completado como se ha publicado, refuerza la tendencia de las empresas de IA a interesarse no solo por modelos y software, sino también por sensores, fotografía y hardware.
En una era de asistentes de IA que ven y oyen su entorno, la calidad de la entrada puede importar casi tanto como la del modelo que la procesa.