Joe Lonsdale, inversor de Anthropic y cofundador de Palantir, criticó los intentos de las empresas de IA de influir en la regulación mediante advertencias sobre los peligros de la tecnología. En una entrevista en la conferencia Reuters Momentum AI de Austin el 25 de septiembre, sostuvo que esas iniciativas podrían reforzar el poder de las empresas líderes.
Esta es la postura de Lonsdale, no una conclusión de una autoridad de competencia. Reconoció la importancia de la seguridad y también elogió a Anthropic, en la que tiene una pequeña inversión.
Dos preguntas distintas sobre las mismas normas
La seguridad y la competencia son cuestiones diferentes. Una norma destinada a reducir un riesgo debe evaluarse según el problema que resuelve; al mismo tiempo, se puede examinar si el coste de cumplirla dificulta especialmente la actividad de los competidores pequeños.
También importa el razonamiento inverso: afirmar que la regulación tiene un coste para la competencia no demuestra que el riesgo que motivó la propuesta no exista. Para juzgar una propuesta concreta hay que leer sus requisitos, sus excepciones y cómo se aplicará, sin limitarse a la postura de la empresa que la apoya o se opone a ella.
Lo que estas declaraciones no demuestran
La entrevista refleja un desacuerdo entre los inversores del sector. No demuestra que las empresas hayan inventado amenazas ni que toda propuesta de supervisión pretenda bloquear a los competidores.
El valor del debate reside en distinguir entre la necesidad de reducir los riesgos y la cuestión de quién diseña las normas. La política de IA se evaluará tanto por su capacidad para proteger al público como por su efecto sobre las posibilidades de desarrollar productos y competir.